EN FLAGRANCIA DE DELITO, NO SE REQUIERE ORDEN DE CATEO

Fuente: SCJN México, D.F., a 17 de enero de 2007.

Los ministros de la Primera Sala del Alto Tribunal consideraron que la demora podría hacer ilusoria la investigación

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que la autoridad policial no requerirá de una orden de cateo para ingresar a un domicilio donde haya flagrancia de delito, como un secuestro, violación, tráfico de personas, pederastia o posesión de drogas y armas, porque la demora podría hacer ilusoria la investigación del delito y la aplicación de las penas.

Al resolver una contradicción de tesis entre cuatro tribunales colegiados, los ministros destacaron que en otros casos donde no haya flagrancia, carecerán de eficacia probatoria las pruebas obtenidas con vulneración a la inviolabilidad del domicilio, independientemente de la responsabilidad en que puedan incurrir las autoridades policíacas que no cuenten con una orden de cateo expedida por una autoridad judicial.

En este caso, la diligencia de cateo prevista en el artículo 16 constitucional, presupone la comisión de un delito, la existencia de una investigación y la probabilidad de que en el domicilio que se registrará se encuentra el activo o los objetos relacionados con el delito.

Es concordancia con ello, la orden de cateo extendida por una autoridad judicial debe constar por escrito, expresar el lugar que ha de inspeccionarse, y precisar la materia de la inspección; debe levantarse, además, un acta circunstanciada en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado, o en ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia.

Sin embargo, se destacó que no en todos los casos de allanamiento del domicilio por parte de la autoridad policial hay una investigación ministerial de un delito previamente cometido, en la que existan datos del presunto responsable u objetos relacionados con el delito que se encuentren en el domicilio particular.

En este caso de delito flagrante, cuando la autoridad policial recibe información en el sentido de que en determinado domicilio se tiene, por ejemplo, secuestrado a un sujeto o se está cometiendo una violación, la autoridad policial no necesitaría orden de cateo para introducirse en el domicilio en el que se está ejecutando el delito.

Esto, porque en ese caso, el propio artículo 16 constitucional expresamente permite a cualquier particular, y con mayor razón a la autoridad, a detener al indiciado, además de que el Estado como garante de los bienes de la sociedad debe actuar inmediatamente en casos de flagrancia.