Historia

Los primeros estudios de Derecho iniciaron con la interpretación de los cánones en el Colegio de San Nicolás antes de 1580, cuando este aún se encontraba en Pátzcuaro; la instauración de estos estudios, se concreta en un ambiente en el que convergen varias corrientes de pensamiento, que eran consideradas primordialmente universales, ya que coincidían en un mismo punto: el estudio de la materia, energía, espacio y tiempo; empero esa corriente de pensamiento fue influenciada por pensadores que acompañaron a Vasco de Quiroga y su formación humanista permeada por las ideas y teorías de Tomás Moro, San Ignacio de Loyola y Platón; así como algunos personajes agustinos como Alonso de la Vera Cruz, Antonio Huitziméngari y, otros pensadores como Hidalgo, Abad y Queipo y Fray Manuel de Navarrete, quienes infundieron ideas novedosas para el estudio de la cátedra canónica.

La relevancia de contar con los estudios de cánones y cátedras en materia civil, era sin duda una respuesta de la autoridad a una nueva forma de organización social y a la búsqueda pacífica de ordenar y suministrar un trato más justo para las personas. El pensamiento progresista infundió la certeza de que el estudio en las prácticas civiles, permitiría tejer con mayor exactitud la línea consanguínea para determinar derechos reales y al mismo tiempo, el derecho canónico disertaba conocimientos teológicos aplicados en la realidad cotidiana a través de la interpretación.

Muchos estudiosos se formaron bajo el amparo de la hoy conocida como Escuela de Jurisprudencia, la que se convertiría en una gran Institución a lo largo de sus más de doscientos años; antes de que eso ocurriera tuvo que sortear muchos desafíos como Institución. Los maestros, Dr. Victoriano de las Fuentes Vallejo y, el Bachiller Andrés de las Fuentes Santa Coloma, se encargaron de impartir cátedra en 1799 y, también gracias al empeño y organización de los ciudadanos Licenciados José Mariano Timoteo de Escandón y Llera, Conde de la Sierra Gorda y Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, y al Dr. Idelfonso Gómez Limón, Canónigo Magistral de la Catedral de Valladolid; el Colegio de San Nicolás alcanzó un nivel académico encomiable a fines del siglo XVIII y principios del XIX, al ofrecer tres ramas del conocimiento a saber: la del Sacerdocio, la del Derecho Canónico y la del Derecho Civil.

Con esa trayectoria reconocida, Doña Francisca Xaviera Villegas Villanueva, realizó una significativa donación al Colegio de San Nicolás el 25 de febrero de 1790, en agradecimiento por la educación que ahí recibieron sus hermanos y con la finalidad de que se estableciera las cátedras de Derecho Canónico y Civil de forma definitiva. La vida académica siguió su curso hasta la lucha de Independencia y tras el duro cierre de sus puertas, el Colegio de San Nicolás se convirtió en cárcel y después en cuartel en 1811.

Hasta el 17 de enero de 1847 las puertas del Colegio de San Nicolás se abrirían nuevamente a la instrucción, en un acto que presidió Don Melchor Ocampo, a quien el Cabildo eclesiástico había entregado mediante escritura pública, los derechos sobre el Colegio de San Nicolás Obispo, el cual fue denominado desde ese momento “Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo”. Solo transcurrieron once días para que fueran reabiertas las cátedras de Derecho Civil y Jurisprudencia Eclesiástica, el 28 de enero de ese mismo año.

Para el año de 1854 los estudios de Derecho estaban integrados por cuatro cátedras, siendo estas, Derecho Natural, Derecho Civil, Derecho Canónico y Derecho Público. Todavía en 1892, en el Colegio de San Nicolás se impartían las disciplinas de Jurisprudencia del primero al quinto año, así como Derecho Romano. La Escuela de Jurisprudencia de Michoacán se creó a partir de la disposición del legislador local, quien el 29 de diciembre de 1900, aprobó la Ley Orgánica de Instrucción Preparatoria y Profesional del Estado, que estableció en su artículo 5º su instalación y en la que se podían realizar estudios para Abogado, Escribano y Agente de Negocios.

En 1901, siendo Gobernador, Don Aristeo Mercado, los estudios de Jurisprudencia fueron separados del Colegio, fundándose así la Escuela de Jurisprudencia, su primer director el Licenciado Luis B. Valdés, solicitó licencia el mismo día de la inauguración, ya que al mismo tiempo fungía como Secretario General de Gobierno; por ello, quedó en su lugar, al frente de la dirección el Licenciado Miguel Mesa, abogado ilustre oriundo de Penjamillo, Michoacán, quien también se desempeñó como Diputado Local.

A iniciativa del entonces Gobernador del Estado, el Ingeniero Pascual Ortiz Rubio, el 15 de octubre de 1917 se emitió el decreto del Estado mediante el cual se establece la “Universidad Autónoma de Michoacán”, nombrada oficialmente Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, integrada entre otras dependencias por la Escuela de Jurisprudencia, y el 11 de agosto de 1919 el propio gobernador Ortiz Rubio promulgó la Ley Reglamentaria de la Universidad, en cuyo artículo 1° se menciona ya como Facultad, a la Escuela de Jurisprudencia.

La Facultad de Derecho fue formando abogados destacados que se han convertido en ilustres, bajo los términos que la propia legislación le otorgó, basando la instrucción primordialmente en la libertad de cátedra. Así, a sus doscientos dieciséis años de vida ha formado abogados que han servido a la Nación; es inevitable destacar nuestra historia con distinguidos hombres y mujeres que han ocupado cargos de trascendencia en el trabajo jurídico de alta responsabilidad, por señalar solo algunos, Miguel Domínguez (“el Corregidor”), José Domínguez Manzo, Juan Bautista Ceballos, Ignacio Aguilar y Marocho, Santos Degollado, Juan Manuel de Olmos, Pascual Ortiz, Francisco Vaca, Prudenciano Dorantes, Eduardo Ruiz, Victoriano Pimentel, Manuel Padilla, Agustín Gómez Campos, Rodolfo Chávez Sánchez, Luis. G. Caballero Escobar, José María Mendoza Pardo, Felipe de Jesús Tena, Carlos Lauro Ángeles, David Franco Rodríguez, José de Jesús Duarte Cano, Adolfo Cano, Felipe J. Tena, Jacinto Pallares, Aristeo Mercado, Alfredo Elizondo, Luis B. Valdés y José Ugarte.

Con trabajo y claridad en el rumbo a tomar, la Facultad de Derecho reorientó su plan de estudios y tuvo la fortuna de contar entre sus aulas con hombres que se han desempeñado como Gobernadores Constitucionales de Michoacán, Presidentes Municipales, Regidores, Diputados locales y federales, Senadores y Rectores que han dejado claro que la Facultad de Derecho ha logrado institucionalizarse por su decidido acompañamiento al desarrollo de Michoacán y de nuestra nación.

A la par que otras Universidades Públicas, la Facultad se esforzó por encomiar los estudios de posgrado, abrazando el estudio profundo de la investigación en temas de índole local, nacional e internacional. El posgrado de Derecho comenzó su vida institucional hace veinte años, cuenta al día de hoy con dos Maestrías y un Doctorado Interinstitucional reconocidos por CONACYT.

A principios del año 2010 la facultad comenzó a involucrarse en los procesos de acreditación, que se traduce en el reconocimiento de la alta calidad en la enseñanza del Derecho otorgada por una agencia especializada de educación superior; lo que ha permitido que sus estudiantes viajen a conocer otros sistemas jurídicos, temas innovadores del Derecho y recibir por supuesto a connotados juristas que nos visitan para dictar conferencias en sus aulas.

El trabajo institucional realizado con el Consejo Nacional para la Acreditación de la Educación Superior en Derecho, Asociación Civil, por sus siglas CONFEDE, le ha permitido a la Facultad de Derecho avanzar en sus mecanismos internos, externos y valorar el trabajo coordinado bajo la planeación estratégica. La Facultad pertenece a la Asociación Nacional de Facultades, Escuelas de Derecho, Departamentos de Derecho e Institutos de Investigación Jurídica Asociación Civil y ello le permite tener un asiento con voz y voto para conocer la situación real de la educación en temas jurídicos.

Así mismo, ha formado profesionales en derecho, comprometidos con su trabajo en ámbitos académicos, políticos y sociales; la Facultad de Derecho, es generadora importante en la formación de profesionistas, que han tenido la responsabilidad de contribuir activamente en la vida del Estado Mexicano, ya que la matrícula inscrita responde a todos los estados de la República mexicana.

La Facultad de Derecho y la Facultad de Medicina son de las carreras primigenias de nuestra Universidad Michoacana, durante varios años ha conservado el prestigio académico; en los últimos cuarenta años, se han registrado cambios drásticos en la humanidad y la educación pública no se ha quedado atrás; la Facultad se ha puesto a revisión de los pares acreditadores y ha generado Manuales de Organización, carpetas con toda su infraestructura y datos académicos que permiten ubicar matrícula de profesores, estudiantes y empleadores.

En los últimos años ha acompañado uno de los cambios más importantes en el sistema de justicia penal, se ha dotado el laboratorio de criminalística con las mejores herramientas, el Despacho Jurídico sigue brindando atención gratuita y se encuentra en una renovación y adecuación para continuar la atención a la sociedad con bajos recursos.

Al unísono de la Universidad Michoacana, la Facultad comenzó su descentralización a partir del año 2000, las modalidades del sistema abierto y a distancia, le otorgan al estudiante la posibilidad de formarse como abogado sin abandonar su empleo, la descentralización de la Facultad ha alcanzado una matrícula importante al interior del estado y oferta la Maestría en la ciudad de Uruapan, Michoacán.

A partir de 2011 somos una Facultad Acreditada todo ello gracias al trabajo decidido de toda su comunidad, planta docente, estudiantes y egresados, personal administrativo y directores, lo que ha consolidado a la Facultad como la Dependencia Nicolaita formadora de profesionales integrales del Derecho.

En su larga trayectoria, ha recibido varios premios, cuenta con un lugar destacado en el concurso nacional Desafío Jurídico, sus estudiantes son merecedores del Premio Padre de la Patria, los sustentantes del examen Ceneval como vía de titulación, han obtenido valoración de sobresaliente; cuenta con actividades deportivas como parte integral educativa, tiene el equipo de futbol americano denominado “búhos”, un ballet folclórico y un programa de acción tutorial, que se brinda inclusive en modalidad virtual.

Su planta docente ha alcanzado reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores, sus egresados llegan a dirigir Facultades de Derecho en las escuelas privadas y las estancias de investigación que realizan en el extranjero son destacadas. Asimismo, los abogados egresados integran casi el 35% de la plantilla nacional del Poder Judicial de la Federación.

Para una Facultad de Derecho con más de doscientos años de vida, es un orgullo contar con hijos formados en el bien común, en el quehacer jurídico honesto y en la grandeza que solo el servir puede dar a quien lo genera; el reconocimiento a su trayectoria con la presea “Melchor Ocampo” por su servicio educativo; el pasado 3 de junio del presente año, es un impulso invaluable para una Facultad que con pasos agigantados intenta acortar el letargo del que se le acusó en el momento en que el estado Mexicano cambiaba de directriz. Ahí, vigilante, silenciosa y celosa de su quehacer, hoy da muestras de sus frutos: hombres y mujeres de bien para la Nación.

IV.          Contexto Internacional y Nacional

De acuerdo al Anuario Estadístico de ANUIES 2014–2015, la matrícula de Nivel Superior de Michoacán es de 101,278 estudiantes, de los cuales 27,526 son de nuevo ingreso y 17,801 egresaron acreditando los planes de estudios correspondientes.

En nuestro estado, para el ciclo 2014-2015 existen 24 Instituciones de Educación Superior que ofertan la Licenciatura en Derecho que atienden a una matrícula de 8,699 estudiantes, de los cuales 6,269 estudian en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Es decir, nuestra facultad atiende el 72.07% de la demanda educativa de licenciatura en Derecho del Estado.

De estas 24 IES, sólo 3 están afiliadas a la ANUIES:

  • El Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM),
  • La Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA),
  • La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

La Licenciatura en Derecho de la UMSNH, se encuentra acreditada por el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, A.C. (COPAES), a través del Consejo Nacional para la Acreditación de la Educación Superior en Derecho, A.C. (CONFEDE), es la única licenciatura en Derecho en el Estado, que tiene posee Nivel 1 de acuerdo a los Comités Institucionales para la Evaluación de la Educación Superior, A. C. (CIEES), y junto con la Universidad Latina de América está afiliada a la Asociación Nacional de Facultades, Escuelas de Derecho, Departamentos de Derecho e Institutos de Investigación Jurídica A.C. (ANFADE).